Memoria colectiva

Memoria Colectiva

Homenaje a las Abuelas y las Madres de la Plaza  |  Actividad de Memoria Colectiva  |  Ver VIDEO

homenaje

CON EL AIRE DE LA SALA, ESA TARDE
Ps. Carolina Galán
(De las Jornadas 2006 EL CAMPO PSi)

En 1933 coincidieron en Buenos Aires
Federico García Lorca y Pablo Neruda
en ocasión de un homenaje
al poeta centroamericano Rubén Darío.
En esa ocasión, ellos se preguntaban,
donde está la estatua Rubén Darío
Y proponen hacerla con el aire de la Sala esa tarde.

Una estatua de aire: móvil, blandísima, etérea,
como los pasos de cada jueves

Una estatua de aire
que toda junta sea un viento permanente.
Una estatua de aire,
en la que podamos poner la pregunta sobre
por qué sucede más rápido la sanción que el respeto
Una estatua de aire,
es lo que pensamos proponerles hoy en esta tarde
con algo de cada uno de nosotros.

Vayansé, les gritaban en el 78, -que arruinan el paisaje-,
mientras ellas giraban en una Plaza de Mayo sitiada.

Pablo Llonto, autor del libro, La vergüenza de todos
cuenta que los periodistas holandeses
mandaron para cubrir el Mundial 78 dos cámaras:
una en los estadios, otra en la Plaza de Mayo.
Por vez primera, el mundo iba a escucharlas:
-"Nuestros hijos están desapareciendo
necesitamos su ayuda
ustedes son nuestra última esperanza"-
El mundo las escuchaba,
y posiblemente, por esas cosas del terror y su operatoria
ese mundo puede verlas y homenajearlas
mucho más que nosotros.
En España, en Holanda, y en otros países
hay calles que llevan el nombre Madres de Plaza de Mayo.

Aquí en Rosario, hace exactamente un año,
una nena de 12 años
de un modo muy epocal de anoticiarse -por internet-
tomó nota de que existían las Madres de Plaza de Mayo
y se preguntó por qué no había una calle, una plaza
con el nombre Madres de Plaza de Mayo.

Una estatua de aire,
que les haga bien en los pañuelos,
que las cure de tantos jueves sin nosotros,
de tantos viajes en colectivos hasta esas rondas impostergables.

Una estatua de aire,
con el aire de esta sala esta tarde
a quienes cuidaron y cuidan nuestra dignidad.
Un homenaje de puente a quienes como bien dice
Gilou García Reinoso crearon un espacio donde había un agujero
a quienes invitan, como dice Silvia Bleichmar,
a hacer memoria de la vida y no memoria del horror.

EL CAMPO PSi en sus diez años
de Ediciones rinde un homenaje de aire,
un homenaje de aire y de puente
a las Abuelas y Madres de la Plaza.